En el anterior artículo nos centramos en la manipulación de las bobinas del cable de fibra óptica, en esta ocasión vamos a seguir exponiendo las recomendaciones durante el proceso de manipulación, con el fin de que el cable se instalé en las óptimas condiciones.
Una vez la bobina haya llegado al lugar de trabajo, se acondicionará para su correcta instalación. La bobina se dispondrá de forma que el desbobinado del cable se realice por la parte superior durante la instalación.

Adicionalmente, se prepara el extremo del cable para que el tiro sea adecuado a cada método de tendido. Éste se debe realizar de tal forma que los esfuerzos de tracción sean soportados por el elemento central o los elementos que dan tracción al cable y nunca solo por las fibras. Si el suelo presentase irregularidades que pudiesen deteriorar el cable, deberán llevarse a cabo tareas de adecuación del mismo.
El cable en general deberá manejarse con cuidado para no deteriorar ni sus propiedades ni las de la fibra. No se deberá torsionar, ni deformarse con abrazaderas, bridas, soportes, etc.
En caso de tener que atar el cable se tendrá especial cuidado en no deformar la cubierta. Se evitará aplicar presiones puntuales no homogéneas sobre la fibra.
Si se almacena fuera de la bobina, se dejará en forma de “ocho” en un sitio plano asegurando que los radios de curvatura son mayores que el radio mínimo especificado en las hojas de producto.
Tras estas últimas recomendaciones, en el próximo artículo nos centraremos en los distintos tipos de tendido del cable de fibra óptica y sus peculiaridades.

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